lunes, 28 de febrero de 2011


¡Evitemos los ataques de los perros educando a sus dueños!

Consternación causó la muerte de Patricia Araneda Lobos (56) y su hija Loreto Saavedra Araneda (25) en la comuna de Peñaflor tras ser atacadas por siete perros al interior de su parcela en Peñaflor. El ataque se habría producido luego que la dueña de casa  salió a su patio a defender a sus perros de la embestida de seis mestizos y un San Bernardo de propiedad de su vecino. Su hija, estudiante de Veterinaria, quien intentó separar a los perros y así proteger a su madre, también fue atacada por la jauría, resultando ambas muertas de una anemia aguda y múltiples traumatismos ocasionados por las mordeduras. Este hecho me produce enojo y tristeza, por lo que me he tomado un tiempo para reflexionar sobre lo ocurrido y quisiera separar mi opinión en dos conversaciones:
1.- Tenencia Responsable de Mascotas: Es sabido de los continuos ataques de perros a las personas en Chile (25 mil mordeduras el 2009 a nivel nacional) donde nos enteramos por las noticias de estos hechos y hasta ahora el discurso sigue siendo el mismo “hay que hacerse responsable de las mascotas”, ¿quién enseña a ser responsable con las mascotas?, ¿Se educa al respecto? ¿Se enseña en los colegios a los niños a ser responsables con sus mascotas?, ¿Se educa en las empresas a los adultos a ser responsables con sus propias mascotas para que no ataquen a uno de sus hijos en sus hogares?, Los adultos no “pensamos” que en nuestro hogar pueda ocurrir que el perro de la familia muerda a un bebé o niño, por lo general el discurso se expresa en :  “Los accidentes les ocurren a los demás” o “A mí no me va a suceder”,“ No te preocupes si nunca ha mordido a alguien”, ¿Percibimos los accidentes como un tema que le ocurre a otras personas, no a nosotros? Es más, te invito a un ejercicio: que observes a tu alrededor a tus vecinos, sus perros y hagas una lista de cuántos de ellos efectivamente son responsables con sus perros, cuántos de ellos has visto que saquen a pasear a sus perros por el barrio con correa,  o bien recojan los excrementos de sus perros con una pala, bolsa o papel. Te invito a este ejercicio simple, no es necesario ir a observar lo que ocurre con los perros de otras comunas, sólo date una vuelta por tu barrio y observa el rostro de los perros. Al mirarlos ¿qué opinión tendrías de ese perro de algún vecino?, ¿se ve tranquilo, juguetón, agresivo? Hay un dicho que dice “dime con quién andas y te diré quién eres”, y si lo llevamos a la crianza de mascotas, podríamos inventar un dicho nuevo  “dime como crías a tu mascotas y te diré que tan responsable eres”. ¿Qué es la tenencia responsable de animales? Dado este último hecho considero que tenemos ciertas “cegueras” que hoy costaron dos vidas humanas, y educar en la tenencia responsable de animales es parte de un actuar seguro para la vida de las personas y el cuidado de sus animales.
2.- Perros en los Hogares: Algunos padres consideran que regalarle un perro a su hijo, para su hogar es un acto de cariño para que el niño(a) sociabilice con los perros, para que cuando sean jóvenes les pierdan el miedo, o bien como un regalo de cumpleaños, de navidad, con un sólo pedido para el niño y es que  “se haga cargo de los cuidados del perro”. ¡Interesante! Un adulto traspasa dicha responsabilidad a un niño, el de los cuidados del perro regalado; un niño que es consciente de jugar con autos, a la pelota, o una niña que juega con las muñecas y que no han sido educados para criar un perro; un niño(a) que no tiene las competencias básicas para dicha responsabilidad. Y me surgen otras reflexiones: ¿No será conveniente asumir compromisos entre padres e hijos para el cuidado responsable de su perro? cambiaría el compartir responsabilidades al interior de la familia en el cuidado de su perro. Quizás, este camino no lo hemos observado como un espacio de aprendizaje para la tenencia responsable de una mascota en la familia. Otro aspecto que tampoco, a mi juicio, hemos hablado tiene que ver con que los perros se enojan; ustedes  me dirán “eso es obvio” tanto como los seres humanos. Cierto, con una diferencia, cuando un perro se enoja ¡Muerde!  y cuando un ser humano se enoja puede tomar distintos caminos, como callar, gritar, asustarse, entre otros. Y quizás sin ser conscientes los propios padres les están “llevando los peligros” a la casa a los niños, sintiendo que le están haciendo un bien a sus hijos. En mi opinión, sin educación para padres e hijos sobre lo que es cuidar con cariño, respeto y responsablemente a los perros, estos hechos pueden repetirse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tus ecodatos!!!
recuerda las 3R; Reduce, Reutiliza,Recicla...